PRÁCTICA 1 (23/09/2019)


Este día corresponde con el inicio de un nuevo curso. Particularmente me sentía nerviosa, ya que el año anterior había estado en un grupo de tarde, por lo que todo era nuevo, tanto los compañeros y compañeras como el horario.  Al comenzar la clase, la profesora comenzó a explicar el proyecto docente, enfocado principalmente a la clase práctica de esta asignatura (por ello estoy escribiendo esto en este momento).
Creía que la clase iba a ser como las demás, una breve presentación de la asignatura y poco más que añadir.  No obstante, la profesora comenzó la primera práctica, inesperada para mí.
Nos pusimos en parejas, con alguien que no conociéramos a penas. En un periodo de tiempo de unos 5 minutos cada persona, teníamos que presentarnos y contarnos cosas y aspectos de nuestra vida que fueran relevantes para nosotros: lo que nos gusta hacer en nuestro tiempo libre, de dónde éramos, lo que no nos gustaba, etc.
Después de ello, la profesora sacó una pelota y se la pasó a una persona. Ésta tenía que contar lo que considerara necesario sobre su compañera/o, ya que anteriormente había estado escuchándolo/a activamente. Así sucesivamente hasta hacerlo todos.
REFLEXIÓN
Este día ha sido una primera toma de contacto con aquellas personas con las que voy a compartir el resto del año, y quien sabe si mucho tiempo más. Por este motivo, el hecho de incentivar a conocernos unos a otros, sin tapujos y sin tiempo de realizar prejuicios, ha sido enriquecedor.
En primer lugar, un aspecto relevante y al que a veces no se le da mucha importancia es la escucha. No es lo mismo oír que escuchar, por lo que gracias a ello, pudimos reproducir aquello que nos había parecido interesante de nuestra pareja. Y con ello me planteo: ¿realmente escuchamos siempre a las personas que nos hablan? ¿O simplemente simulamos que lo hacemos para no quedar mal? Parece un hecho insignificante pero sin esto, no se reproduciría una retroalimentación real y por tanto la  comunicación sería nula.
Otro aspecto a destacar de esta clase, ha sido el ambiente de seguridad que hemos creado. Es decir, sin conocernos aún, fuimos capaces de mostrar parte de nosotros sin tener ningún tipo de reparo. En mi caso, siendo muy tímida, me sentí bien al expresarme, aunque en este caso fuese para hablar de mi compañera.
Una de las conclusiones que saco de esta clase, es que a partir de un juego en el que se involucran todas las personas en el aula (incluida la profesora), se produce un efecto de perfecta armonía, que permite una buena fluidez y resultado.
Además, un propósito personal que saco de esta clase, es que me gustaría mejorar la timidez ya que, por suerte o por desgracia, debido a ella, me pierdo muchas cosas que quizás me hagan salir de mi zona de confort y me resulte enriquecedor.