Este
día corresponde con el inicio de un nuevo curso. Particularmente me sentía
nerviosa, ya que el año anterior había estado en un grupo de tarde, por lo que
todo era nuevo, tanto los compañeros y compañeras como el horario. Al comenzar la clase, la profesora comenzó a
explicar el proyecto docente, enfocado principalmente a la clase práctica de
esta asignatura (por ello estoy escribiendo esto en este momento).
Creía
que la clase iba a ser como las demás, una breve presentación de la asignatura
y poco más que añadir. No obstante, la
profesora comenzó la primera práctica, inesperada para mí.
Nos
pusimos en parejas, con alguien que no conociéramos a penas. En un periodo de
tiempo de unos 5 minutos cada persona, teníamos que presentarnos y contarnos
cosas y aspectos de nuestra vida que fueran relevantes para nosotros: lo que
nos gusta hacer en nuestro tiempo libre, de dónde éramos, lo que no nos
gustaba, etc.
Después de ello, la profesora sacó una
pelota y se la pasó a una persona. Ésta tenía que contar lo que considerara
necesario sobre su compañera/o, ya que anteriormente había estado escuchándolo/a
activamente. Así sucesivamente hasta hacerlo todos.
REFLEXIÓN
Este día ha sido una primera
toma de contacto con aquellas personas con las que voy a compartir el resto del
año, y quien sabe si mucho tiempo más. Por este motivo, el hecho de incentivar
a conocernos unos a otros, sin tapujos y sin tiempo de realizar prejuicios, ha
sido enriquecedor.
En primer lugar, un aspecto
relevante y al que a veces no se le da mucha importancia es la escucha. No es
lo mismo oír que escuchar, por lo que gracias a ello, pudimos reproducir
aquello que nos había parecido interesante de nuestra pareja. Y con ello me
planteo: ¿realmente escuchamos siempre a las personas que nos hablan? ¿O
simplemente simulamos que lo hacemos para no quedar mal? Parece un hecho
insignificante pero sin esto, no se reproduciría una retroalimentación real y
por tanto la comunicación sería nula.
Otro aspecto a destacar de
esta clase, ha sido el ambiente de seguridad que hemos creado. Es decir, sin
conocernos aún, fuimos capaces de mostrar parte de nosotros sin tener ningún
tipo de reparo. En mi caso, siendo muy tímida, me sentí bien al expresarme,
aunque en este caso fuese para hablar de mi compañera.
Una de las conclusiones que
saco de esta clase, es que a partir de un juego en el que se involucran todas
las personas en el aula (incluida la profesora), se produce un efecto de
perfecta armonía, que permite una buena fluidez y resultado.
Además, un propósito personal
que saco de esta clase, es que me gustaría mejorar la timidez ya que, por
suerte o por desgracia, debido a ella, me pierdo muchas cosas que quizás me
hagan salir de mi zona de confort y me resulte enriquecedor.